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martes, mayo 22

El espejo de tus ojos


¿Por qué nuestro reflejo es tan cruel y escurridizo? Presente pero huidizo. La sombra no es tan cruel. La sombra se alarga y se encoje clavándonos a la tierra, intentando recordarnos el lugar que tenemos en el mundo. Peter Pan bien lo sabe. Aunque él se negaba a darse cuenta, la sombra estaba de su lado.

El reflejo no.

El reflejo juzga. Incisivo. Mira con mis propios ojos, no miente ni adorna. Sus verdades se escabullen y habitan allá donde vaya. Me persigue sin descanso, atrapándome en una cuchara, en una ventana o en un lago cristalino. Me grita lo que no quiero oír.

Supongo que desear lo imposible es parte de lo que nos hace humanos, deseos lo suficientemente grandes como para no perderlos de vista por el camino, que decía Faulkner. Qué ironía. Lo único que yo anhelo esno volver a ver ese reflejo.

Por eso. Por eso me río cuando me preguntas por qué te necesito. No es por tu sonrisa ni por tus caricias, no es por cuánto me haces reír o porque siempre puedo contar contigo. Te necesito por cómo me miras, por cómo disimulas una sonrisa cariñosa cuando olvido algo importante, por cómo escuchas con atención una opinión mía y por cómo me regañas cuando no veo en mí lo que tú ves. Te necesito porque has tirado un muro que no quiero volver a levantar.

Quizá estoy equivocada. Quizá mi reflejo sí esté de mi lado y todo este tiempo lo único que buscaba era escurrirse y colarse en tus ojos, enseñarme lo que tú ves.

Ahora sólo me queda la esperanza de haber sido capaz de abrir mi mirada al tuyo.

lunes, enero 16

eBook for Dummies

Imagen: Cristian Turdera.
Estas navidades han sido las del Kindle. Con la entrada de Amazon en España, la gente se ha vuelto loca por entrar en el escabroso y frustrante mundo de los libros electrónicos. Como dije en su momento, la industria editorial sigue en su rincón intentando evitar tomar las decisiones necesarias para adaptarse a un entorno que ya ha cambiado. Es por esto que, salvo excepciones, comprar un eBook en este país sigue siendo una aventura digna de los cánones de Joseph Campbell.

Pero como muchos ya tenéis vuestro nuevo y flamante lector de libros electrónicos, he decidido hacer una entrada compartiendo algunas cosas que he aprendido estos más de dos añitos que llevo con el mío.



Calibre
Lo primero e imprescindible que necesitas si estás estrenando un eReader, es el Calibre, una maravillosa herramienta que será tu central de conversión de formatos y tu biblioteca personal. Ordena todos tus libros, almacena sus versiones, permite pre-visionados y notas post-lectura… En este enlace tenéis una guía para iniciaros en el programa. Además, hace muy pocos días, Calibre ha lanzado una versión portable del programa, muy útil para llevar tu biblioteca en una memoria extraíble y compartirla con quien quieras.

#ComparteCultura – Dónde descargar eBooks. 
Soy defensora de que la cultura hay que pagarla. Soy cliente Premium satisfecha de Spotify, he puesto mi grano de arena en 1libro1euro y pago los 80 céntimos que cuestan los cómics digitales de Fringe. Sin embargo, con la cultura aún son excepciones esos casos en los que se puede comprar algo a un precio razonable y generalmente me encuentro a mí misma buscando un libro para descargar después de buscarlo infructuosamente por los canales oficiales. Sea por el precio, por la falta de novedades en edición digital o incluso el formateo penoso del eBook, al final no dejan otra opción.

En este recomendado artículo de Kurioso sobre el tema de la cultura compartida tenéis muchísimas páginas donde encontraréis libros electrónicos en descarga. Yo quería destacar y añadir alguna de ellas.

PapyreFB2: Biblioteca inmensa con ediciones cuidadas y una comunidad activa que aclara duda y corrige errores. El formato es para Papyre (que es mi eReader) pero con el Calibre eso se soluciona en un plis plas.


jueves, diciembre 1

Épica para mamarrachos

Si es que he nacido en la época equivocada. A punto de acabar 2011, una encuentra muy difícil protagonizar momentos épicos. No puedo ser una inglesita victoriana dispuesta a romper con todos los esquemas ni una franchute liderando airosa al ejército gabacho en pleno siglo XV.

Tampoco he tenido la suerte de nacer en una realidad molona: no me pueden resucitar con un beso ni puedo pelear contra cylons, puro en boca. Por supuesto me olvido de las orejas puntiagudas. Ni siquiera me dejan juguetear con un cetro relampagueante… aureeeoooolaaaaaa.


Por eso he decidido inventarme mi épica urbana para mamarrachos. Ha sido todo fruto de la casualidad; os cuento. Yo había quedado en la estatua del Oso y el Madroño, una de las casas de citas oficiales de Madrid. Saliendo del metro, iba escuchando mi lista de bandas sonoras de Spotify cuando empezó a sonar la intro de Juego de Tronos. Casualidades de la épica, justo en ese momento yo estaba en las escaleras mecánicas que dan a la salida del pez de cristal de Sol. Me descubrí a mí misma ascendiendo hacia la luz, triunfal, con una corriente de aire dándome en la cara y con la música de Ramin Djawadi sonando. Fui la diosa de durante medio minuto

Días después, caminando por una calle perfumada elegantemente con Eau de Pis, un hombre que volvía de incumplir todas las pautas de adictos anónimos se acercaba a mí haciendo gala de su mejor imitación zombie. Justo en ese momento, sonaba en mis auriculares Dream is Collapsing de Hans Zimmer. Ya sabéis: pooooooooo, pooooooooo. Con la música me dio tanto cague que estuve a punto de ponerme una camiseta de algodón blanca e irme a correr horrorizada por un césped en pleno riego.

Entonces me golpeó. No, el infectado no, una idea. La idea de la épica urbana para mamarrachos y mamarrachas de bien. ¿Que perseguís al perro por la casa porque se acaba de mear en la alfombra del salón? Doc to the Rescue. ¿Qué estáis inspiradísimos escribiendo la entrada de blog de vuestra vida? Briony. ¿Qué ves el autobús a lo lejos y aún te quedan 200 metros por salvar? To die for. ¿Qué estáis descubriendo el maravilloso mundo de las pelusas bajo el sofá? What’s this. ¿Qué váis en bici a por el pan al Ahorra Más? End Credits de ET

Si algo nos ha enseñado el cine es que una secuencia rancia y aburrida se convierte en épica con la banda sonora adecuada.

La fotografía es de Christian Stoll. Podéis ver más de su épica urbana aquí.

viernes, octubre 7

Dirección de cine indie for dummies

El cine indie es un vasto mundo por explorar al que cada año tengo más acceso gracias a mi visita obligada al Festival de Cine de San Sebastián. El cine independiente es un bisnes que me llama la atención, me gusta el tipo de historias que se manejan en las que generalmente los personajes y el tono están por encima de una narración al estilo más tradicional. Por supuesto, el cine indie independiente nos llega en todas formas y colores, inspirando a jóvenos y jóvenas a hacer sus propio cine de culto snob y gafapastoir. Por ello, quiero comparto mi inútil sabiduría adquiridaen forma de guia para el autoestopista intergaláctico que además quiere ser director de cine alternativo.

LA ELIPSIS NO EXISTE.
Este es probablemente el punto más importante de toda la guía. Los seres humanos tienen la manía de dormir, eso lo sabemos todos. Cuando se despiertan, habitualmente se desperezan, se duchan, se lavan los dientes, desayunan y se visten. Una buena historia indie es realista y cortar estas actividades es un delito.

No olvidéis tampoco la importancia de los silencios. Si un personaje acaba de sufrir una tragedia, métele en un coche y que conduzca durante 8 minutos de metraje. Serio. En silencio. El espectador conectará con la inmensidad de sentimientos que pasan por su mente sin importar el gesto impasible del rostro.

USA SOUNDTRACK PARA MODERNILLOS
El cine indie tiene que ir acompañado de música indie. Cualquier grupo de rock alternativo es buena opción pero aquellas formaciones de nombre desconocido cuyos integrantes lleven pantalones de pitillo y un aire setentero son la elección óptima. La combinación eficiente del último punto con música para modernos gafapastas es la gran virtud del buen cineasta indie.

EL PODER DE LA REFERENCIA
Tus personajes deben reflejar tu profunda cultura artística y, por tanto, son necesarias referencias al expresionismo alemán, a las ideologías pacifistas de finales de los 60 y a algún bar excéntrico de Berlín. Evita las citas de procedencia y temática económica salvo para hacer referencia a lo obsceno que es el capitalismo.

UN PLANO A CONTRALUZ ES UN PLANO GANADOR
Con tanto realismo, tanta verdad narrativa y planos contemplativos, el atractivo visual es un requisito en el cine indie. Como producción independiente, un presupuesto reducido da caché por lo que hay que echar mano de esa directora de fotografía llamada naturaleza. El campo y la nieve son siempre buenas opciones y priorizando los planos a contraluz que, ocurra lo que ocurra, tienen el poder de convertir una secuencia en romántica, melancólica, nostálgica o poética.

De momento, con estas indicaciones tenéis un punto de partida suficiente como para aventuraros a realizar vuestra primera película independiente, ya estáis un paso más cerca de conseguir un póster con tu propio espiga de Sundance.

miércoles, julio 13

Tirando y levantando muros

Quizá llegue tarde.
Probablemente siempre fue tarde.

Se que no soy gran cosa, al menos no en el sentido figurado. Además, soy difícil. No siempre ha sido así. Los agostos playeros familiares, que con el tiempo se convirtieron en un suplicio, solían ser divertidos. Mira a Adri, han pasado cinco minutos y ya tiene tres amiguitos. Habitualmente, la gente afirma que los veintiuno o los dieciocho son las mejores edades, en las que se quedarían viviendo para siempre. Sin embargo, yo siempre pienso en mis diez añitos, cuando todo eran dibus, tostadas con nocilla y la casa del árbol.

Yo era de esas que escribía diarios. Aún guardo el primero que tuve. Me lo regalaron por mi cumpleaños, supongo, porque la fecha de la primera página es 28 de Septiembre de 1993. Diez años. El “Querido Diario” va seguido de ilusionados relatos sobre un diente que se mueve o la duda de si pedir a los Reyes Magos una BMX roja o azul (¡Qué tiempos cuando con esta edad aún éramos niños...!). Hay un par de páginas especialmente emocionadas sobre el nuevo camuflaje estilo cebra que mi padre pintó a la casa del árbol. Pensándolo me viene una sonrisa nostálgica a los labios. Sé que nunca seré tan feliz como entonces.

Todo es culpa nuestra… aspiraciones, sueños, deseos, ilusiones... Cuando somos renacuajos esas palabras significan un viaje a Disneylandia o unos patines nuevos. Ahora no. Ahora solo sabemos que las tenemos. Con frecuencia es algo abstracto como los temibles felicidad, estabilidad o amor. Otras veces son pequeñas cosas que se nos hacen un mundo, como mi lucha por no ser tan desmemoriada.

Con la madurez, cada uno tiene una forma de afrontar los golpes. Yo me hice con unos ladrillos para construir un muro, un escudo de ironía y de aparente fortaleza e indiferencia muy efectivo por fuera pero destructivo por dentro. Este absurdo muro camufla los sentimientos entre sarcasmos y el dolor entre sonrisas. Tras atravesarlo, algunos sin esfuerzo y otros con asedio, se han encontrado a la persona insegura, cobarde y sensible que soy.

Ignoro si no has visto el muro o has decidido dar media vuelta, pero hoy vengo aquí, sin coraza, sin rodeos, sin dobles sentidos, para enseñarte lo que pocos han visto. Una parte de mí que no conoces. Una que quizá te guste. Una que quizá te haga verme con otros ojos. Una que te haga dejarlo todo para intentar conocerme y, con suerte, quererme.

Yo, por si acaso, ya he empezado a apilar ladrillos.


jueves, julio 7

Cuando lo decente se convierte en lo excepcional

Las secciones nacionales de cualquier diario español están inundadas con políticos corruptos y electos, ladrones con presunción de inocencia, ministras que defienden tasas ilegales, una oposición anclada en la descalificación que no ofrece alternativas o un tardío y desinformado relato de movimientos de ciudadanos indignados.

Ilustración por Pawel Kuczynski

Sin embargo, es a nivel personal, a nivel de calle, cuando una pierde toda fe en el carácter de los españoles. Generalizar es polémico pero pone sobre la mesa ciertas verdades y una de ellas es la extendida ausencia de civismo y moralidad de nuestra sociedad. Algunos dirán divertidos que es picaresca. Yo digo que es sinvergonzonería.

Esta mañana escuchaba en la radio los testimonios de varias mujeres que viven una realidad que he conocido de primera mano gracias a Mira, una madre de familia búlgara que ayudaba con las tareas de la casa años ha en casa de mis padres. Mira, cuyo verdadero nombre era tan impronunciable que improvisamos un diminutivo, era trabajadora y cariñosa. Vino a España junto a su marido, que tiene un ojo único para los cuidados del jardín, y dos hijas en busca de una vida mejor y estaba dispuesta a darlo todo por conseguirlo. Mi señor padre hizo todos los trámites necesarios para que tuviera sus papeles en regla, su seguridad social y demás burocracia que es obligación y, lo más olvidado, derecho de todos.

Mira es una persona muy agradecida. Por aquel entonces yo pensaba que hasta demasiado. Años más tarde de dejar de trabajar para nosotros, seguía visitándonos constantemente con entusiasmo, regalos y hasta lágrimas. ¿Por qué? Ser una empleada del hogar en este país es una lotería. Por una parte están las familias normales que tratan a estas mujeres como merecen pero la gran mayoría pertenece a ese sector que dicen “la chica que tenemos en casa” cuando quieren decir “la esclava que me he agenciado”.

Internas con un sueldo de quinientos euros que libran la tarde del domingo y viven con el terror de caer enfermas y ser despedidas, madres con unos hijos que requieren atenciones inesperadas que se ven a sí mismas rogando a sus jefes que le den dos horas para ir al médico, inmigrantes que piden educadamente firmar un contrato con unas condiciones dignas mínimas y se encuentran con la puerta en las narices... Lo que nosotros veíamos como lógico y normal, Mira lo sentía como una suerte que algunas amigas suyas no habían tenido.

Cuando lo decente se convierte en lo excepcional, los bares se abarrotan de ciudadanos a los que se les llena la boca hablando del paro, de las hipotecas y de las inadmisibles condiciones laborales mientras tienen alguien en casa que limpia, cocina, cría a los hijos e incluso se encarga de servir en cenas de amigos, con horarios inhumanos, por unas cantidades ridículas, beneficios fiscales nulos y, a veces, un trato frío.

Ya no se trata de no querer pagar un precio razonable por un servicio cuando hay alternativa gratis, de dejar salir antes de entrar, recoger las cacas del perro o conseguir una afamada beca por contactos y no por logros, ni siquiera de la desviación de fondos o la corrupción política; al final del día todo recae en quién somos como personas y como ciudadanos. No podemos sentarnos a esperar una sociedad mejor si nosotros no somos capaces de gobernar con decencia, dignidad y sentido común nuestra propia vida y cómo nos relacionamos con los demás.

Por cierto, Mira está estupendamente. Tras muchos años de trabajar duro en varias casas y jardines, por fin ha podido cumplir el sueño de abrir un negocio familiar y regentan una pequeña casita rural en Burgos.

martes, julio 5

Los habitantes de mi Tiny Tower

No me juzguéis mucho pero llevo unos días un poquitirrinín de nada viciada a Tiny Tower y tenía la necesidad biológica de hablaros de ello. ¿Y ezo qué eh lo que eh?. Pues es la app-juego para el iPhone de moda. Lo está petando, hoygan. Hay que decir que, aunque es gratuito, quizá sea necesario gastar 0,79€ en unas monedicas para arrancar bien a jugar.

El caso es que se trata de ir construyendo una torre que será el hogar ciudadanos y comercios que hay que gestionar rellenando el stock o generando empleos. El juego tiene vida propia y sigue creciendo mientras que tú no estés pero, tranquilos, os tentará con notificaciones push que sólo los más fuertes son capaces de desactivar, y se convierte en algo totalmente adictivo.

¿Lo peor? Que, de momento espero, la conexión con el Game Center funciona de pena así que no hay mucho pique con amigos y logros, algo que siempre anima los juegos. ¿Otro punto negativo? Que se necesita una paciencia que no tengo. El stock tarda tiempo en generarse, las plantas en construirse y el dinero en recaudarse por lo que no es de “sentarse a echar una partida”, sino que hay que gestionarlo durante todo el día a poquitos si quieres prosperar.

¿Consejos?
Los tower bux son oro puro. Recomiendo guardarlos para mejorar el ascensor. Puede parecer una chorrada, pero cuando tienes muchas plantas, es una bendición. Distribuir a los residentes dejando huequitos en cada planta mejor que dejar un piso vacío, habrá más probabilidades de que la gente se mude. Para gestionar los residentes yo coloco a dos currantes con la máxima habilidad de un puesto dejando el otro libre por si llega alguien con ese “dream job” y los voy rotando entre comercios de la misma categoría. Si sois ordenados desde el principio con los residentes, será fácil echar de la torre al que no convenga, yo lo hago sin ningún pudor, como todo buen empresario.

Hasta aquí mi publicidad no remunerada del Tiny Tower, pero no me despido sin presentaros a la fauna que habita en mi Torre, que cada día me sorprende más. Tengo a un Jack Bauer con club de fans, comegatos, comeratas, puteros y detenidos.